![]() |
||
|
Maletas especiales y Bolsos a medida |
||
|
Somos una empresa especializada en la fabricación de todo tipo de
bolsos y maletas a medida. Diseñamos lo que incluso
parece imposible para guardar y transportar toda clase de objetos,
equipos, maquinaria, aparatos, utensilios variados. Llevamos más de 30 años haciendo
maletas y bolsos de encargo; nuestros clientes recurren
a nosotros cuando necesitan bolsos y maletas especiales que ningún
otro establecimiento es capaz de proporcionar. Si
quieres iniciar una historia inverosímil de maleta y publicarla aquí,
envíanos el texto a
Historias y cuentos en la maleta.
A
CORRER...
Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño
hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de
sentir el cálido aire sobre sus cabezas. Padre e hijo
disfrutaban mucho de estas carreras y el compartir sus conversaciones
que tanto bien hacia a ambos, siempre tenían pláticas de lo más
amenas y realmente existía una comunicación constante entre ellos. Una mañana,
salieron como era su costumbre a correr, estaban muy felices porque era
un día espléndido, cuando de repente el pequeño caballo tropezó y
cayó rodando, su padre se detuvo de inmediato volviendo sobre sus pasos
para ver que le había sucedido a su pequeño hijo. Se acerco a
él para averiguar si se encontraba bien, y el pequeño no lograba
levantarse, muy asustado le dijo a su padre: - Siento que no podré
volverme a levantar, me siento muy lastimado de una pata. - Hijo, debes
levantarte, acaso ¿Te has roto algo?- Padre, le dijo el caballito, creo
que no me he roto nada, sin embargo, un caballo nunca se cae y cuando lo
hace, le resulta sumamente difícil levantarse. - Hijo, estás
equivocado, algunos animales como nosotros caen, pero vuelven a
levantarse y tu te levantarás, porque tu no tienes nada roto, tu
voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar y a correr como
siempre lo has hecho, no permitirás que tu mente te haga tomar una
decisión equivocada, creyendo que porque has caído no podrás
levantarte, además, yo te ayudaré a hacerlo, porque yo precisaré
de tu ayuda, cuando caiga y necesite levantarme igualmente. - Pero padre,
¿cómo podría yo ayudarte a levantar si soy tan pequeño? - Hijo no se
necesita fuerza física para dar esa clase de ayuda, solo se requiere
un gran amor, esa es la clase de ayuda que necesitamos, sentirnos
apoyados por nuestros seres más queridos, y yo te amo mucho y por esa
razón te digo que te levantes, porque todavía tenemos muchos caminos
que recorrer juntos. Y nuestro
pequeño caballito, se levantó, se sacudió el polvo, empezó a caminar
junto a su amado padre y pronto empezaron a correr como era su
costumbre. CAERSE no es
lo importante, lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.
|
||
|
|